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Adios a otros 2 puntos!

26/02/2014

En cualquier trabajo o actividad de la vida hay personas que hacen mejor las cosas que otras, por experiencia o por destreza.  En una constructora hay mejores ingenieros que otros, en un periódico hay periodistas más hábiles para escribir que otros, en un hospital  hay enfermeras jefes y un escalón más abajo están las demás. En e fútbol pasa lo mismo!

La teoría de que en Millos no hay titulares ni suplentes es tan mala como falsa. Ante Huila quedó clarísimo que una cosa es con Dayro Moreno  y otra con Agudelo, por ejemplo! Lillo no se puede seguir metiendo esa mentira porque en la cancha algunos lo hacen quedar mal y ya suena hasta demagógico con los jugadores decirles que “todos tienen derecho a jugar porque todos entrenan igual”.  Mal haría el técnico español en caer ahora en la criollísima costumbre de darle contentillo a todo el mundo.

Lo de la rotación de la nómina es muy discutible y seguramente los preparadores físicos de Millonarios tendrán una justificación científica y objetiva para defender esa decisión. Si, tal vez los jugadores “elite” así llegan más descansados a los partidos “elite” pero, ¿ganando solo esos partidos se podrá clasificar?  Valen lo mismo los tres puntos ante Huila que ante Santa Fe o Nacional (en términos netamente estadísticos). Rotar la nómina arriesgando la clasificación no tiene mucho sentido. ¿Llegar dosificados a ver los cuartos de final por televisión? (el chiste se cuenta solo..)

Lillo hace cosas interesantes, varía el esquema, arriesga, pero va quedando claro que el problema es que no tienen la nómina para hacer lo que quiere. ¿Que quería ante Huila poniendo un solo volante de marca, sentando al goleador y cambiando al arquero? Solo él lo sabe, pero las cosas no iban saliendo nada bien y Millonarios rescata un punto más por ganas que por ideas.

Hay que reconocerle al DT que los cambios le funcionaron para el segundo tiempo. Dayro Moreno mete miedo con solo mover el pelo y el camerunés Modeste M´bami  con esa cara de malo que tiene se hizo respetar (buen debut). Los demás se contagiaron y el gol de la victoria estuvo cerca pero llegó demasiado tarde el “sacudón”. Se van otros dos puntos y ahora Millonarios tendrá que ganar el clásico si o si para no comenzar a quedar colgado en puntos.

Fue una noche rara en la que 15 mil espectadores pasamos por el bostezo, la rabia, la indignación, el drama y la ilusión de un triunfo. Al final en los pasillos se escuchó la misma conclusión: “Millonarios no está para rotar nómina”…  por lo menos no tan drásticamente como lo hace Lillo. Lección aprendida? Esperemos… que si!

El domingo a llenar la casa y a esperar que los que hoy descansaron corran… sin parar.

Gisselle Aparicio – @gisselleapa