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Millonarios FC

Los Millonarios buitres

10/08/2017

Los cuentos que me narraban mis padres de niño iniciaban con la frase “erase una vez”. Esta columna tal vez hay que iniciarla diciendo erase una vez un equipo llamado Millonarios, lo llamaban el “ballet azul”, era recordado por aquellos juegos épicos con el Real Madrid, por tener los mejores jugadores del mundo, por su exhibición de juego bonito. Aquel castillo narrado por nuestros padres y abuelos con sus príncipes de sangre azul: Alfredo Di Stéfano, Juan Gilberto Funes, Willington Ortiz, Adolfo Pedernera, Amadeo Carrizo, solo por mencionar a algunos, hoy se encuentra en cenizas y ruinas.

Las paginas doradas de Millonarios en las cuales se narraban grandes gestas deportivas, hoy se encuentran en blanco por que hace rato este imperio fue destruido y carcomido literalmente por buitres.

Diversos factores condujeron a que un denominado “fondo Buitre” (Fondo Amber), terminara adquiriendo uno de los equipos con más hinchada, títulos y para colocarlo en temas de mercadeo con más marketing deportivo del país.

Los fondos buitre son fondos de capital de riesgo que se dedican a comprar activos en situaciones críticas, para luego conseguir sumas considerablemente mayores de lo que pagaron por ellos. El adjetivo “buitres” (animales de rapiña que se alimentan de animales muertos) obedece a sus estrategias, puesto que generan ganancias en empresas que se encuentren en situaciones financieras y económicas críticas. Es claro que la el Fondo Amber no solo especula en los mercados bursátiles, también se aprovecha del sentimiento de una hinchada, de un pueblo.

EL Fondo Amber no le interesa invertir en un equipo campeón, con un presupuesto bajo y generando falsas ilusiones a los enamorados por esta camiseta, que cada semestre se abonan para ir al estadio y compran la indumentaria del equipo en sus tiendas, logran mantener unos márgenes financieros que le permiten especular, hasta que un día logren conseguir un comprador que pague 10 veces más de lo que ellos han invertido en el equipo y así salir con las manos llenas de dinero a costas de la pasión que puede despertar los colores y escudo de una camiseta.

Mientras tanto dejemos de creer o ilusionarnos que con refuerzos como Aponzá, suplente en el Junior en el semestre pasado, o talentos jóvenes como Jader Valencia, el cual es una promesa más no una realidad, vamos a poder jugar mano a mano con equipos que invierten, así sea solo en campaña electoral, más de 15 millones de dólares en contrataciones.

Este castillo con sus príncipes azules, llamado Millonarios, hoy se encuentra destruido y no se vislumbra una pronta reconstrucción, a su alrededor solo merodean aves de rapiña alimentándose de los moribundos hinchas y de una institución que en el pasado fue grande.

Por: Julián Salazar García – @SalazarGarciaJ