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Crónica: El “embajador” tu papá

12/03/2014

Después de una semana larga sin fútbol, con elecciones parlamentarias a bordo, el más veces campeón del fútbol colombiano volvió al ruedo en un reducto que históricamente no le es favorable, el Metropolitano de Barranquilla ante un rival de toda la vida, Atlético Junior.

Fue un descanso futbolero más que justo y necesario para la nómina del técnico Juan Manuel Lillo, que debido a la seguidilla de partidos con clásicos incluidos, el “break” le cayó como anillo al dedo para tomar aire y prepararse para la segunda mitad del todos contra todos.

Millonarios que ya le había roto los invictos tanto a verdes como a rojos iba ahora por las 15 fechas sin perder que ostentaba Junior en su reducto, al no caer en el Metropolitano desde el año pasado.

Lillo paro a lo mejor de su nómina contra el equipo de la costa, con los que además se llegó en igualdad de puntos, a pesar de que el “tiburón” tiene un partido pendiente.

Iniciaron las acciones con un elenco visitante realizando lo que ha hecho durante todo el campeonato, dominio del balón, posesión y juego en bloque en campo contrario, donde hasta la primera media hora de partido el único susto consistió en un cabezazo fallido por parte de los atacantes costeños a los tres minutos, contenido fácilmente por Luis Delgado.

Cuando el juego se tornaba trabado, sin llegadas sobre los arcos, llego el gran susto para la hinchada y cuerpo técnico embajador en la primera parte. En un pase a Dayro Moreno, al atacante se le quedo trabada la rodilla en el pasto y se derrumbó en el gramado con claras muestras de dolor. No hace falta haber estado juntos en el estadio para saber que más de medio país se tomó la cabeza pensando lo peor. Gracias al de arriba la jugada no pasó a mayores y el goleador ingreso inmediatamente al campo sin  dolencia alguna.

En la jugada siguiente vino la más clara para Junior en el primer tiempo cuando Johnny Vásquez capturó un rebote y remató de media distancia, yéndose por poco el balón encima del larguero. Al parecer los jugadores también se encontraron distraídos por el susto de Dayro ya que tres minutos después, Alex Díaz, cubriendo un balón para que se fuera a la raya de fondo, se distrajo y  lo perdió en el área con Luis Quiñonez quien remató débilmente a las manos de Delgado para fortuna de los azules.

Cuando se acababa el primer tiempo, vino un tiro libre que cobro Dayro el cual le pico al arquero Rodríguez, quien logro desviar la esférica impidiendo que la visita se fuera en ventaja ante una hinchada barranquillera que enmudeció del susto. Con esta jugada se acabó la primera mitad en la que se pegó más y se jugó menos, donde el ballet azul hacia su negocio de visitante.

La mayor novedad para el segundo capítulo, la produjo el local con el ingreso de un viejo conocido de la afición millonaria, Edison Toloza, quien le dio mayor compañía a Martin Arzuaga vulnerando reiteradamente a la zaga embajadora. Cuatro opciones claras de gol para el “tiburón” en tan solo cinco minutos de la complementaria, demostraron que los del “zurdo” López querían irse rápidamente en ventaja, mientras que los azules entraron dormidos, salvándose, gracias a Delgado y a Román Torres, de goles en contra que parecían cantados.

Cuando se creía que el gol iba a ser barranquillero, Omar Vásquez robo un balón en mitad de cancha, hizo el transito rápido de defensa a ataque, le sirvió el balón a Mayer, quien con maestría se quitó a Correa de encima y de borde externo disparo al vertical izquierdo de Rodríguez, que pese a la estirada no pudo detener el balón para el 0-1 que festejo a rabiar la  hinchada visitante, que en poco número debido al cierre de fronteras, demostró que el catorce veces campeón de este país no estará nunca solo a pesar de las dificultades ni las persecuciones.

La reacción local no se hizo esperar y un controvertido gol anulado a Toloza por  fuera de lugar, fue lo más cerca que estuvieron los costeños de empatar las acciones. Al minuto 70 se daría la última gran acción de riesgo, cuando Ortega filtro bien un balón para Arzuaga, que entre Delgado y Román supieron rechazar, dando fin al embate juniorista. Millonarios ajusto las marcas tanto en defensa como en la mitad del campo, donde los volantes no tuvieron su mejor encuentro dejando a los defensas cara a cara con los delanteros rivales, destacándose además del panameño, Andrés Cadavid que va realizando muy buen trabajo en lo que va del semestre.

La entrada de “Ganiza” Ortiz por Robayo y de Harrison Otalvaro por Vásquez, le volvió a entregar el balón a Millonarios para terminar tranquilo el partido con los tres puntos en la bolsa frente a otro de los rivales históricos en el futbol colombiano.

Se ganó en barranquilla, Lillo guste o no su método, ha vencido en cada uno de los clásicos del semestre, enseñando a propios y extraños no juzgar antes de tiempo. Si bien en el trámite del juego se jugó uno de los peores partidos en lo que va del campeonato, sin posesión del balón, sin juego en bloque y sin recuperación del balón en mitad de la cancha, es cierto también que cuando se ha jugado bien no se ha ganado, dando justicia en la tabla de posiciones, dejándonos a nueve o diez puntos de la clasificación., completando siete fechas sin perder con cuatro victorias y tres empates, otorgando una regularidad que dará tranquilidad al final del todos contra todos.

Junior: Carlos Rodríguez, Johnny Vásquez, Andrés Felipe Correa, William Tesillo , César Fawcett, Luis Narváez, Guillermo Celis, Luis Quiñones, Vladimir Hernández, Michael Ortega, Martín Arzuaga.

Cambios: Édison Toloza por Quiñones (ST), Matías Bolatti por Narváez (ST)

 DT: Miguel Ángel López

MILLONARIOS: Luis Delgado, Dhawlim Leudo, Román Torres, Andrés Cadavid, Álex Díaz, Rafael Robayo, Fabián Vargas, Modeste M’Bami, Omar Vásquez, Máyer Candelo, Dayro Moreno.

Cambios: Juan Ortiz por Robayo (ST), Otálvaro por Vásquez (ST) y Wesley López por Moreno (ST).

DT: Juan Manuel Lillo

Goles: Mayer Andrés Cándelo

Ricardo Fernández Ruiz 

FOTO: Alfonso Enrique Cervantes – eldeportivo.com.co