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Crónica: MILLONARIOS 1 – 1 Once Caldas

20/02/2014

La fría noche de miércoles en la capital no hizo mella en el hincha embajador, que acudió en masa al templo de la 57 con 30 alcanzando casi a los 15.000 espectadores, para ver a este Millonarios que venía en alza, frente a uno de los invictos del torneo, el Once Caldas de la ciudad de Manizales.

Con una previa espectacular que incluía cánticos nuevos por parte de los Comandos, así como gritos de batalla que hacían palpitar el clásico capitalino del próximo sábado inicio el encuentro.

Las acciones en el primer cuarto de hora fueron de principio a fin para el visitante, que prefirió darle el dominio de balón al conjunto local, pero debido al poco desdoble de los atacantes y peligro a la ofensiva sumado a la tibia marca del medio campo de Millonarios, producían ataques rápidos y mortíferos del equipo blanco que en varias oportunidades inquietaron el arco de Luis Delgado, quien tendría una noche para el recuerdo.

El embajador, retomo las acciones ajustando en marca, retrasando un poco más a Cristian Alarcón, que al estar lanzado al ataque, perdió la mayoría de las veces la espalda con los puntas del equipo manizaleño. Por su parte en la zona de recuperación se vio a un desconocido “Ganiza” Ortiz, falto de distancia y acusando una falta de velocidad bien aprovechada por sus contrincantes que siempre le ganaron en el duelo hombre a hombre.

En las pocas ocasiones del primer tiempo donde se logró recuperar el balón, no hubo sorpresa, se centralizo el ataque con Mayer Cándelo, Rafael Robayo y Fabián Vargas, haciendo predecible la ofensiva y dejando muy aislado a Dayro Moreno que fue referenciado fácilmente por los zagueros rivales, notándose cada vez mas solo en la delantera, especialmente en partidos como el de hoy, cuando ni siquiera estuvo Jonathan Agudelo para ayudarlo en el frente de ataque.

Todo apuntaba a un empate sin goles en la parte inicial, que por demás era muy generoso para Millonarios, cuando Ulises Arrieta, de pésimo arbitraje en la parte disciplinaria, pito una falta al borde del área cometida al goleador del campeonato.

Al ver corriendo desde propia puerta hacia el arco norte de la cancha del Campin a Luis Delgado, muchos recordaron aquel gol que realizo el ídolo embajador frente a Junior en Barranquilla, iniciando esos cuadrangulares del segundo semestre del 2012.

Cobro Delgado y mientras el balón iba certeramente al ángulo formado entre los travesaños horizontal y vertical, se vinieron imágenes a la cabeza como la del penal atajado frente al América para evitar la lucha por el descenso, el pase gol que le hizo a Robayo en un clásico frente a Santa fe para clasificar a unos cuadrangulares, obviamente la gesta del 16/12/2012 para la estrella 14 o  su lucha personal junto a su esposa Tatiana para hacerle el quite al cáncer de seno. Entro el gol sin que José Cuadrado, con su magnífica estirada pudiera impedirlo y el estadio estallo en abrazos y un solo grito “Delgado, Delgado, vamos vamos Delgado!!!!!” pareciera que este bumangués desde siempre estuvo destinado a vivir tardes de gloria con  el más veces campeón, para quedarse en el corazón, la memoria y hasta la piel de quienes se lo han tatuado a nombre del equipo más grande del país.

Se vino la segunda parte con una tensa calma en las gradas, debido a que la ventaja era mínima, pero al pasar los minutos, los albos parecían incapaces de lograr el empate. La preocupación pasaba más por los propios errores en defensa, en la entrega del balón y como se perdía la esférica saliendo al ataque, dejando mal parado al equipo.

Incluso se creaban peligros en propia puerta, debido al saque en corto de Delgado, que al parecer cumple directrices que no se le deben objetar a Juan Manuel Lillo, que prefiere salir con balón dominado, aun con los defensas asfixiados en marcas personales por parte de los atacantes rivales.

Vinieron los cambios, primero Dahwling Leudo por Alarcón de regular partido, anotando a favor de este último que en toda su carrera hasta el inicio la llegada del estratega ibérico, siempre jugo de delantero, viéndose sacrificado en funciones de medio campo y hasta en defensa. El siguiente cambio era cantado también, la vuelta del gran Harrison Otalvaro después de la pubalgia que lo afecto y que solo lo deja debutar a estas alturas del campeonato por un desconocido Ortiz que en el medio campo no vio una y se fue con tarjeta amarilla, partido que se le perdona al mediocampista antioqueño que ha tenido tardes de gloria en el gramado capitalino.

Pasaban los minutos, Dayro se desesperaba en su soledad, seguían las escaramuzas del Once por empatar y finalmente en uno de los tantos errores que ya habían pasado antes con Román Torres o  Andrés Cadavid, pero de los cuales Delgado había salvado el gol en contra, fue Osvaldo Henríquez que al recibir un pase de Lewis Ochoa, con Cesar Arias presionándolo, resbalo y le dejo servido el balón, con una defensa mal parada este supo aprovechar, gano la raya de fondo dio el pase atrás en el área y solo, sin marca apareció el argentino Patricio Pérez con remate cruzado para vencer a un Delgado que más no pudo hacer para mantener el arco en cero.

En los cinco minutos finales, un remate de Dayro fue lo más cercano a la victoria que se estuvo. Dos puntos más que se pierden en casa, se fue el primer tercio de campeonato, con 8 puntos de 18, con 4 puntos de 9 disputados como local, con un equipo que es muy irregular debido al nuevo sistema de juego implantado por el español y para el cual una nómina reducida, sobre todo a la ofensiva, parece hacerle mella jugar  dos encuentros semanales.

Es muy complicado anotar goles con un solo delantero, porque hay que enfrentar la realidad de que en la plantilla de Millonarios el único delantero es el tolimense de Chicoral, ni Plata, ni Agudelo ni Yuber son suficientemente maduros para ser delanteros azules.

Por su parte el brasileño Wesley Lopes, pasado el primer tercio de campeonato no se sabe si juegue o no debido a problemas con su antiguo equipo en Arabia, un lio que por demás ya está en FIFA y parece ir para largo, sumado a la partida de Erick Moreno fueron fatales para los goles azules.

Las formulas del gol deben venir con lo que hay, ya es muy tarde para lamentarse, se debe recuperar ese juego en conjunto eliminando rivales como contra Nacional, donde los volantes llegaron a posiciones de gol clara, dándole opción y desahogo al goleador.

Se viene el clásico, una vez más llegamos con un resultado adverso como hace 15 días contra los verdes. Un derbi que será “rojo” en las tribunas (no más que un decir) solamente por un capricho del presidente del equipo rival que prefiere dejar la mitad del estadio vacío a que entre hinchada del más veces campeón y que no entiende que Millonarios si tiene, hinchada abonada y capacidad de atraer multitudes para llenar un estadio solo, cosa que el señor Pastrana en varias ocasiones frente a las cámaras ha aceptado, pero que no es capaz de sostener a la hora de la verdad

Un empate con sabor a derrota pero con una gran revancha en tres días, que de seguro no dejaran las cosas igual. Móvete Millos móvete, móvete deja de joder!!!!

Millonarios: Luis Delgado; Román Torres, Oswaldo Henríquez, Andrés Felipe Cadavid; Lewis Ochoa, Fabián Vargas, Rafael Robayo, Juan Esteban Ortiz; Máyer Candelo, Christian Alarcón y Dayro Moreno.

Cambios: Dhawlim Leudo por Alarcón (ST) y Hárrison Otálvaro por Ortiz                (ST).

 DT: Juan Manuel Lillo

Once Caldas: José Fernando Cuadrado; Marlon Piedrahita, Hayner Mosquera, Camilo Pérez, Marino García; Carlos Giraldo, Juan David Cabezas, Patricio Pérez, Gustavo Culma; Cristian Palomeque y César Arias.

Cambios: Heriberto Izquierdo por Culma (ST), Fausto Obeso por Palomeque (ST) y Yovanny Arrechea por García (ST).

DT: Flabio Torres.

Ricardo Fernández Ruiz – @rolo_cumbiero87