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Crónica: Ya no sólo se gana, además se gusta y se golea

16/03/2014

La tarde-noche lluviosa en la capital, como tantas otras, no fue impedimento para que el hincha azul fuera a celebrar su día, a conmemorar el tercer aniversario de aquel 16 de marzo del 2011 en el que 5.500 aficionados, enamorados y fieles del azul y blanco aportaron de sus propios bolsillos, el dinero necesario para salvar de la desaparición y retomar el glorioso rumbo que se merece la institución futbolística más grande, histórica y representativa que ha tenido Colombia.

Las mayores novedades en el once inicialista de Lillo fueron el regreso de Oswaldo Henríquez a la zona defensiva, así como el ingreso desde el vamos por parte del brasileño Wesley López quien jugo como volante y subiendo en ocasiones a la zona ofensiva para darle más acompañamiento a Dayro Moreno.

 Debido a la lluvia que arrecio sobre el gramado del principal escenario deportivo de los capitalinos, Millonarios sobre el camino tuvo que cambiar lo que tenía proyectado antes del partido que era jugar a un solo toque, proponiendo paredes para romper la defensa de las “Águilas Doradas” que cada vez que vienen a Bogotá utilizan el mismo libreto de esperar, contragolpear y utilizar el juego fuerte como el haz bajo la manga.

La primera alegría de la noche no se hizo esperar mucho, a los trece minutos un Alex Díaz inspirado en jugada combinada con Mayer Candelo, vulnero la zaga central de los antioqueños, quedándole el balón libre al vallecaucano para que de remate cruzado venciera al golero David Gonzales, que nada pudo hacer ante semejante remate. El primero para Díaz en el campeonato que tuvo en la noche de hoy su mejor partido con el embajador desde que retorno al club.

De allí en adelante, los dirigidos por Lillo encontraron un escenario más favorable para  elaborar su fútbol, dado que el rival se vio obligado a salir a buscar el empate, dejando los espacios necesarios para que Millonarios realizara su ya acostumbrada posesión del balón y pases profundos que son el sello de calidad en este ballet azul versión 2014.

Si en algo peco el equipo azul en el primer tiempo, fue en las faltas de costado, las cuales eran la única forma de que los visitantes crearan riesgo sobre el arco defendido por Luis Delgado, quien tuvo su mayor exigencia después de un rebote casado por Breíner Belalcázar el cual llevaba destino de gol, pero que el arquero santandereano supo rechazar en una espectacular estirada, mandando el balón al tiro de esquina.

Antes de que se acabara la primera parte del encuentro, Millonarios a través de Dayro y con un Mayer enchufado buscaba insistentemente la segunda anotación, la cual se dio a través de los antes mencionados, filtrando un balón entre los centrales que le quedo servido al delantero nacido en Chicoral para que sin mayor oposición venciera a González y pusiera un marcador más acorde a los visto en el campo de juego. Con el 2-0 a favor y la hinchada exultante, a la que no le importo la lluvia torrencial, debido al triunfo ofrendado por los jugadores para celebrar su día, se fue el primer tiempo.

Para la segunda mitad Millonarios decidió hacer algo que no estaba en los planes del fútbol pregonado por Lillo y fue defenderse sin el balón, esperando muy cerca del arco propio y dándole aire a los dirigidos por Gamero que sabían que con un gol tempranero podrían recuperar algo de la desastrosa noche que estaban viviendo. Para mala suerte de los atacantes del Itagüí, la defensa con el estandarte de Román Torres, un buen retorno de Henríquez y sumado a un semestre brillante de Andrés Cadavid, quien ha acallado las críticas con un nivel superlativo, los embates visitantes que eran más ganas que fútbol quedaron en nada, con un par de remates débiles bien controlados por Delgado.

Wesley a pesar de no tener un partido tan vistoso, jugo en el medio campo, sin actuar como delantero en ocasiones cuando Millonarios estaba en ataque, arrastro marcas para dejar más libre a Dayro y también funciono como pivote, aguantando el balón, dando tiempo para que la línea de volantes se sumara al ataque y dando la entrega segura de la esférica. Faltando 15 minutos para el final fue el propio brasileño, quien en un contragolpe le dejo servido el balón a Dayro para marcar el tercero de la noche, pero el goleador no remato de primera intención y se estorbo con su compañero a la ofensiva, esta opción sumada a un balón que previamente había estrellado Henríquez en el palo tras un tiro libre de costado, demostraban que el local a pesar de no tener el control del balón en la segunda parte, merecían por lo menos un tanto más.

Después de la opción desperdiciada, Lillo decidió darle descanso al goleador del torneo, pensando darle más minutos a Wesley en un juego que estaba liquidado. Fue así como ingreso Harrison Otálvaro quien sin completar un minuto en el partido ocupo el frente de ataque, Wesley recupero un balón en defensa dejándoselo a Mayer, el crack de la década en el embajador, con una jugada de lujo, de túnel incluido sobre un defensa itaguiseño, dejo claramente habilitado al “Bambino” quien tuvo el tiempo y espacio suficiente  para hacer el tercero de la noche, justo premio para uno de los héroes de la 14 que está tratando de retomar su nivel después de una lesión complicada.

Con el partido ganado, se realizó la ovación de la noche, cuando Cándelo fue sustituido por Omar Vásquez. Las más de 20.000 personas que asistieron al Nemesio se pusieron de pie para ovacionar, vitorear y agradecer el futbol desplegado en la noche por el volante caleño que estuvo presente en las tres acciones de gol, escuchándose desde norte, sur, oriental y occidental un coro que rezo “Mayer no te retires nunca!!!!”.

Los diez minutos restantes fueron de trámite, se acabó el juego y Millonarios, que ya venía ganando y gustando, ahora también goleo, vapuleando a uno de los equipos chicos que más se encierra contra su arco cuando de enfrentar al más veces campeón se refiere. Lillo va cumpliendo con su promesa de mantener y mejorar la campaña del año pasado, estando en la parte alta de la tabla de posiciones con 21 puntos y con miras a un partido accesible el próximo fin de semana frente a Fortaleza, que es uno de los coleros, en Techo, partido que toca ganar si o si para estar a tiro de la clasificación a las finales.

Como bien deja claro el entrenador ibérico en cada una sus ruedas de prensa, ni cuando se perdió se eran los peores ni ahora son los mejores, no se ha ganado nada aun, pero se está construyendo una filosofía de juego que además de eficiente es lujoso, un deleite para la vista y el paladar del hincha embajador.

MILLONARIOS: Luis Delgado; Oswaldo Henríquez, Román Torres, Andrés Felipe Cadavid; Lewis Ochoa, Rafael Robayo, Modeste M’Bami, Álex Díaz; Máyer Candelo, Wesley Lopes y Dayro Moreno.

Cambios: Hárrison Otálvaro por Moreno (ST), Omar Vásquez por Candelo (ST) y Juan Esteban Ortiz por M’Bami (ST).

DT: Juan Manuel Lillo

Itagüí: David González; Carlos Arboleda, Javier López, Camilo Ceballos Fabio Rodríguez; Juan Restrepo, Bréiner Belalcázar, Géiler Mosquera, Cléider Alzate; Edison Palomino y Yessy Mena.

Cambios: Tressor Moreno por Belalcázar (ST), Juan Guillermo Vélez por Palomino (ST) y Brayan Angulo por Vélez (ST).

DT: Alberto Gamero

Goles: Álex Díaz (PT), Dayro Moreno (PT) y Hárrison Otálvaro (ST).

Ricardo Fernández Ruiz