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Dónde está el dinero?

01/08/2014

Tras la seguidilla de derrotas en Copa que virtualmente han sentenciado anticipadamente nuestra eliminación de este torneo y el respectivo show mediático que ha sido la salida y llegada de jugadores a la institución no puede menos que preguntarse por qué un equipo que cuenta en el papel con unas directivas y cuerpo técnico organizado deja para el final de la inscripción, la definición de la plantilla que soportará los torneos que restan para el semestre. Y es que es innegable, no solo el desorden administrativo que se palpa, sino también la falta de claridad sobre las finanzas del club y en particular sobre su estado real ya que confunden las declaraciones de Mayer Candelo mendigándole a la hincha “cualquier 100.000 pesitos” para traer refuerzos, mientras Portolés y compañía insisten con traer jugadores extranjeros costosos.

Cuando uno toma la camiseta y ve grandes marcas patrocinando al Azul como Adidas o Pepsi, cuando uno sale a un centro comercial y se encuentra con una tienda del equipo, cuando se ven productos propios como indumentaria, útiles de papelería y hasta un álbum de láminas a la venta (que por cierto me fue imposible llenar), cuando uno va a un punto de TuBoleta y paga la entrada al estadio más cara del país (al margen de la tribuna a la que se asista)…no menos puede uno pensar que Millonarios definitivamente hace alusión a su nombre y que cuenta con estados financieros boyantes… sin embargo…no se ve en qué se ha invertido?…en qué se ha gastado todo el dinero que se ha recaudado?…dónde está?…me niego a aceptar que todo se va en la nómina y en el pago de deudas…

Y es que el tema no son solo los refuerzos…continuamos sin una sede propia (tema que se ha venido hablando desde hace ya varias administraciones), sin hablar de nuestras divisiones menores en donde pareciera que no existiera un trabajo serio que le permita generar semilleros reales (tanto así que preferimos meter a un pelado de 19 años peruano que a uno de nuestra propia institución…o de nuestro propio país).

Y así, ante esa cruda realidad, esa terrible escena administrativa – económica, solo queda apiadarnos al santo devoción de cada uno, ver como se cierran las inscripciones y cruzar fuertemente los dedos para que los hombres que se encuentran en el Embajador luchen por la camiseta, y logren en la cancha lo que los directivos fueron incapaces de construir desde los escritorios.

Todos a rezar!

@cuenbeto