Saltar al contenido

LA VIOLENCIA DEL FÚTBOL NO ESTÁ EN LOS ESTADIOS, ESTÁ EN LA PERIFERIA

26/09/2013

Es lamentable desde todo punto de vista que el fútbol en vez de generar profundas alegrías, siga dejando muertes en las ciudades del país. Es una lástima que delincuentes disfrazados de color se tomen las calles y los escudos de un equipo que dicen amar, para cometer los más irracionales ataques contra los demás.

Tampoco se entiende como un espectáculo, como lo es el fútbol, tenga personas tan perversas que piensen que por un equipo hay que matar; y aún más increíble, que consideren a otro que porta otra camiseta, como un enemigo. No tiene sentido.

Sin embargo, aunque suene cliché, este no es un problema de ahora y no muchas administraciones han intervenido para buscar soluciones de fondo y  erradicar el problema. No tiene sentido cerrar un estadio, cancelar un partido, no dejar ingresar hinchadas visitantes, cuando el problema es a nivel social; los barrios y las periferias del país, son testigos de enfrentamientos muy a menudo entre hinchadas diferentes.

No hay que ser un erudito para entender que los problemas de acceso, cobertura, inclusión y empleo, influyen directamente en el comportamiento de las barras bravas, casi siempre integradas por jóvenes, y que si no se les dan soluciones de fondo, seguirán encontrando excusas para querer “diferenciarse” y morir por una camiseta.

Los que hemos conocido cómo funcionan las barras bravas, sabemos que el paliativo de cancelar un partido o hasta una fecha del fútbol colombiano, nunca terminará con la violencia que a diario se vive en los barrios.

Entrando en el tema de nuestro amado Millonarios y su hinchada, es innegable que desde las dos barras populares más grandes que tiene el equipo se han venido haciendo intentos por recuperar la paz y la convivencia dentro y fuera del estadio. Sin embargo, las actuaciones de unos pocos hacen que la prensa tilde de asesinos a todos los que amamos este club.

Basta con ver temas como Interbolsa, la supuesta devolución de las estrellas y los problemas ajenos a lo deportivo, para darse cuenta que cuando se habla de Millonarios todo se maximiza, absolutamente todo. Ya ustedes sabrán las razones.

Por eso hay que hacerles un llamado a las autoridades para que no tomen decisiones populistas para tratar de hacernos creer que el tema de la violencia se acaba con una ofrenda florar o el aplazamiento de una fecha. Las acciones – repito- deben ir encaminadas a la raíz, a la educación, al diálogo y las oportunidades.

Sebastián Cortés – @scortesfonseca