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LOS HINCHAS Y LA VIOLENCIA

25/06/2013

El pasado 16 de diciembre, día histórico para los hinchas del gran Millonarios, mientras dábamos vueltas por la ciudad pitando y festejando con espuma y todo lo demás, se nos ocurrió a mi esposa a un amigo y a mí, pasar por la avda. 68 a la altura del Parque el salitre, a sabiendas de que estaba imposible transitar. Entonces un pequeño grupo de jóvenes hinchas que se encontraban debajo del puente, de un momento a otro nos hicieron montonera y trataron de robarnos la bandera y todo lo que llevábamos encima, con gran decepción decidimos ir a festejar a otro lado de la ciudad un poco más en calma. Algo parecido sucedió la semana pasada, Millonarios celebró sus 67 años de fundación y la celebración de los hinchas de millonarios fue espectacular, pero ese lunar negro que empaña cada celebración, ese que no deja que los verdaderos hinchas se sientan orgullosos de sus manifestaciones espontáneas, ese lunar se tiró todo, que lástima.

Cada que voy a al estadio a ver un partido de Millos, veo a los hinchas más jóvenes, haciendo una seña particular levantando el brazo derecho a la bandera del equipo y cuando se entona el himno de Bogotá lo cantan con una emoción tan fuerte que uno se siente orgulloso de pertenecer a esta ciudad y entonces nos creemos el cuento de que somos lo mejor y que somos hinchas del equipo más grande del mundo. Pero si se analiza toda esta simbología que a veces resulta demencial, no se encuentran palabras para explicar lo que sucede afuera del estadio. Hace poco un amigo que no es muy fanático del fútbol me preguntaba por qué razón estos hinchas que profesan un amor incondicional por Bogotá y por el equipo salen en una celebración a arrasar con la ciudad, no tiene sentido, si tanto profesamos el amor por Bogotá, y tanto que la defendemos de los MAL llamados provincianos, no podemos salir a romper lo que se nos cruza por delante. O es que acaso son los hinchas de equipos de otras ciudades los que vienen a acabar con las estaciones de Transmilenio, No! Son los mismos hinchas que dentro del estadio profesan ese amor incondicional a la bandera bogotana. Es como si se enamorara hasta las orejas de la  novia y luego se le agarrara a golpes, es sencillamente estúpido.

Yo sé que este es un  problema social muy grande, que sale del día a día que vive la gran mayoría en este país, los problemas familiares, las adicciones a las drogas, el rebusque, pero no por eso tenemos que perjudicar los intereses que como hinchas debemos de preservar. Es muy posible que las autoridades no dejen hacer una manifestación como la de la semana pasada, pero lamentablemente es el justo precio que debemos pagar los millones de hinchas del equipo, por unos poquitos desadaptados que ni siquiera saben lo más mínimo de fútbol, del club o su historia, simplemente ven la oportunidad de hacer vandalismo en las ocasiones en que la gran mayoría solo trata de festejar por ser hinchas de lo más grande que nos dio la vida, Ser hinchas del más veces campeón.

Ojo, no es solo esta ciudad, estos lunares negros que empañan al fútbol los hay en todo el país, o si no que lo digan los familiares de otra desafortunada víctima de las mal llamadas barras bravas. Esta vez nos tocó a nosotros, a la gran familia azul despedir un hincha víctima de los terroristas en la ciudad de Cali, como vamos tendremos que vivir la fiesta del fútbol solo por televisión, porque así el espectáculo se degrada, la gente decente no volverá al estadio y los únicos que ganarán serán las grandes cadenas de televisión, que ven el negocio como los demás no lo ven.

Señores hampones disfrazados de hinchas, no jodan más, como dicen ustedes mismos, ábranse del fútbol y déjenos disfrutar la fiesta en paz.

Millos mi única pasión.

@rocapedro