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Millonarios 1-2 Itagüí

08/06/2013

Los cerca de 10.000 hinchas que asistimos al Campin presenciamos bajo la lluvia uno de los peores Millos en mucho tiempo.

Con nómina improvisada el Embajador saltó al terreno de juego con la obligación de sumar. La única línea sin cambios fue la delantera que mantuvo a Montero y a Rentería.

El primer tiempo fue bastante flojo. Un Millonarios falto de ideas y un Itagüí metido atrás hicieron de los 45 minutos un solo bostezo.

En el segundo tiempo, el equipo saltó al gramado con más ímpetus; poco a poco se fue adueñando del balón y de las jugadas. En remate directo, Millonarios encontró el primer gol del juego. Parecía ser que el Azul pasaría de largo. No solo se había hecho con la clara posesión de la pelota sino que logró meter al Itagüí entre sus palos por cerca de 10 minutos. Pero sólo fue eso. Itagüí no se desconcentró, no se desesperó, comprendió que podía jugarle al local de igual a igual  hasta que en una de esas logró el empate. Ese fue el final del partido. A partir de este instante, Millonarios no solo perdió la brújula del juego sino que jugó con la misma ansiedad y desespero de quienes desde las tribunas alentábamos al equipo. Llegaron como siempre, los cambios de último minuto hasta que en el epílogo del juego, una desconcentración en defensa nos costó el juego.

Lo bueno: La hinchada. Fue lo único rescatable de esta fría noche capitalina

Lo malo:

1)      Que mal lucieron nuestros delanteros: Imprecisos, sin ganas, sin lucha, sin nada…como esperando a encontrarse los goles. De los juegos más malos que le he visto a Montero. Wason no salta, no desequilibra. Que deuda tan grande tiene la ofensiva.

2)      Hubo un corto circuito en la mitad. Nunca entendí la posición de Tancredi. Solo chispazos se vieron en el gramado de juego. No existió acompañamiento. Los volantes creativos casi nunca se juntaron.

3)      Lewdo hizo lo suyo pero aún está muy lejos de Lewis. Por la otra banda el tema es peor. Hernán Torres insiste en poner de titular a Martínez.

4)      Que mal anda la defensa. No solo se ha vuelto muy vulnerable sino que mantiene su problema crónico de velocidad. A parte de que es bastante lenta, el bloque defensivo se desconcentra fácilmente. En su desespero por buscar el resultado abren abismos que como hoy le costaron a Millonarios el partido.

5)      Ramírez no estará en el próximo partido por tarjetas amarillas.  ¿Aún Robayo hace parte de la nómina de Millonarios? Creo que ahora le va mejor como modelo según las últimas noticias del jugador.

Lo feo:

1)      Quedó demostrado que una cosa son los titulares y otra cosa los suplentes. El nivel no es el mismo. Aunque es claro que se juntaron lesiones y bajas por amarillas, preocupa ver que existan jugadores que esencialmente no cuentan con un reemplazo real. Hoy más de uno extrañamos a Torres, Lewis, Candelo y a Ganiza. Una cosa es el equipo con ellos y otra cosa muy distinta cuando no están.

2)      De nada sirve que juguemos con 11 y nuestro rival con uno menos cuando esencialmente Millonarios no sabe aprovechar la superioridad numérica. El esquema de juego no solo no cambió tras la expulsión, sino que dio la sensación de que el hombre de más hubiese salido también del campo junto con el que vio la roja.

3)      Los cambios. ¿Debemos siempre tener el juego comprometido para realizar las modificaciones? Pareciera que sí…

4)      Se empieza a poner dura la clasificación al grupo de los ocho. Si bien aún quedan juegos, Millonarios no puede perder más puntos y menos en condición de local. Hay que sumar…

Ojalá, el Embajador se reencuentre son su hinchada y sume de a tres en el próximo juego.

Carlos Pinilla  – @cuenbeto