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“Paisa Escúchalo Bien…” Crónica: Millonarios 3 – 1 Nacional

10/02/2014

En los inicios del fútbol colombiano, al final de la década de los 40s y los 50s, el gran clásico del “dorado colombiano” era MILLONARIOS contra Santa fe. Para mediados de la década del 60 y en los 70s Deportivo Cali compartía honores junto a MILLONARIOS de tener el partido que más llamaba la atención en territorio “cafetero”. Vinieron los 80s y con ellos el narcotráfico, surgió de la nada un equipo que en las tres décadas anteriores no había ganado ningún campeonato, con dineros de dudosa procedencia, América gano el honor de compartir el cartel con el equipo que siempre ha sido más veces campeón de tener el duelo que acaparo todas las miradas al norte de Suramérica. Le dimos la bienvenida al nuevo milenio, con patrocinios del mismo dueño de la liga, sumado a decisiones arbitrales y administrativas que causan dudas, aun hoy en día, llego Nacional para compartir el protagonismo del superclásico con el equipo que ha sido desde el inicio hasta el día en que les estoy escribiendo, el equipo más glorioso, que  ha representado al fútbol colombiano siempre, el que no es solo el más veces campeón, sino el que convoca más gente en los estadios del país sin importar su situación económica, administrativa o financiera, MILLONARIOS de la ciudad capital del país, Bogotá.

Hoy domingo nueve de enero del año 2014, tal como lo dijo un amigo que vivió toda su vida en las gradas de la tribuna norte del Nemesio Camacho “El Campin “, que hoy en día radicado en otro país solo le queda expresar el amor por el “Embajador” a través de las redes sociales: “El odio y el amor son las mayores motivaciones en la vida, hoy se conjugan ambas. Vamos los Millos carajo!!! A esos re putos les tenemos que ganar!!!!”

La “Marea Azul” se congrego en el templo del fútbol capitalino, con una sola consigna, si no se le gana a ese equipo verde, que se vayan todos que no quede uno solo, no somos hinchas de resultados, venimos por el amor que se ha concentrado en nosotros de décadas gloriosas anteriores sumado a años de sufrimiento y amor que hemos encarnado en nuestras vidas, consagrados a ese escudo azul y blanco.

El marco era espectacular, tan espectacular que el hermoso cielo azul capitalino, solo se desplego minutos antes de las 5:15 PM, para darle la bienvenida a los once guerreros que defenderían no solo el honor de Millonarios, ni el honor de la capital, sino el honor de más de medio país que sabe que somos una dinastía a la cual gracias el fútbol colombiano es lo que es.

En la memoria del hincha, al ver saltar el equipo de nuestros amores, los mismos que repetimos en las tribunas aquel 30 de enero del 2010, recordamos que no solo los jugadores saltaron a la cancha como aquella vez hace 4 años, con todo el uniforme azul, sino que siempre después de grandes derrotas, desazones y desilusiones, cuando nos vimos las caras con ese equipo patrocinado por Postobón, le ganamos en similares circunstancias, no se olvida tampoco la copa suramericana del 2007.

Juan Manuel Lillo, después del fiasco presentado a mitad de semana frente al Chicó, colocó la nómina titular, sin improvisar ni experimentar, el español se dio cuenta que en la tarde-noche capitalina se jugaba su puesto como director técnico en el banco norte del campín.

Posterior al espectáculo ofrendado por los hinchas en las tribunas al catorce veces campeón de Colombia, se vino el pitazo inicial por parte de Wilson Lamoroux. Como se esperaba los azules entraron a arrasar a sus contrincantes, con marcas personales, ganando en cada uno de los sectores de la cancha, con Rafael Robayo y Fabián Vargas como estandartes de la recuperación y distribución del balón. Por su parte Mayer Cándelo, que no tuvo actividad entre semana, se notó lucido e incisivo en la ofensiva, tirando pases punzantes para Dayro Moreno. Este último al minuto 16 de la inicial, después de un gran pase al vacío, autoría de Omar Vásquez, con un puntazo, le hizo un túnel a “Neco” Martinez y puso el 1-0 en el arco norte del campín para ir a celebrar con los Comando Azules.

La victoria era muy corta para lo mostrado en la cancha, pero las acciones se pusieron en su lugar a la media hora de partido, con los mismos protagonistas, pero en orden invertido, con Dayro asistiendo a Omar, que puso el segundo en el tanteador, para el delirio del 95% de los asistentes en el Campin.

El primer tiempo culminó con un injusto 2-0 a favor del local, el partido daba para tres o cuatro goles de diferencia, demostrando que Lillo cuenta con un plantel que al jugar un solo campeonato es serio candidato al título de mitad de año, si no experimenta con rotaciones ni grandes cambios en nóminas titulares.

En el segundo tiempo, el Embajador le dio la iniciativa a la visita, que se estrelló con una solidez defensiva, neutralizando a lo que muchos tildan como uno de los mejores equipos del continente, que por lo menos hoy no se vio. Los verdolagas que solo inquietaban la portería de Luis Delgado, que ya se había salvado en el primer tiempo con un palazo, tuvieron un premio inmerecido con un gol de tiro libre autoría de Cardona.

De allí en más apareció la casta millonaria traducida en los jugadores, no se asustaron ni mucho menos, arrasaron al equipo verde de la montaña y posterior a un cobro de esquina que el gran Dayro, valga la pena decirlo es el remplazo natural de Radamel Falcao en la selección si la justicia existe, sirvió para Román Torres, el panameño solo tuvo que empujar el balón para poner justicia en el marcador.

Lo más destacado en los 25 minutos restantes fueron las expulsiones de Alexis Henríquez y Juan Carlos Osorio, que al parecer aparte de apuntar en papelitos se calienta cuando le ganan con justicia y Omar Vásquez que igual que en aquel partido del 2010 se dejó calentar y se fue expulsado, pero esta vez con un gol en el marcador.

Terminó el partido, la hinchada millonaria volvió a saborear una victoria en el superclásico que nos corresponde de momento y el único cuestionamiento es: ¿Por qué no se juegan todos los encuentros de la misma manera? , ¿Qué necesidad hay de rotar tan extremadamente una nómina la cual solo enfrenta un solo campeonato?

Lillo tiene en su mano las herramientas suficientes para lograr la estrella 15, si no experimenta cosas innecesarias, que no dan a lugar en un equipo tan grande, tendrá el respaldo de una hinchada incondicional, la cual demostró hoy que tiene un amor que no nace por copas ni muere por derrotas y se vio premiada con el triunfo 95 ante el conjunto paisa.

Millonarios: Luis Delgado ; Oswaldo Henríquez, Román Torres , Andrés Cadavid ; Lewis Ochoa , Fabián Vargas , Rafael Robayo , Álex Díaz ; Máyer Candelo , Omar Vásquez  y Dayro Moreno . Cambios: Elkin Blanco por Díaz (ST), Dhawlim Leudo por Robayo (ST) y Yúber Asrprilla por Candelo (ST). DT: Juan Manuel Lillo.

Atlético Nacional: Luis Martínez ; Elkin Calle , Francisco Nájera , Alexis Henríquez , Farid Díaz ; Jairo Palomino , John Valoy , Edwin Cardona ; Wílder Guisao , Juan David Valencia  y Santiago Tréllez . Cambios: Stefan Medina  por Nájera (ST), Diego Arias por Palomino (ST) y Luis Páez por Valencia   (ST) DT: Juan Carlos Osorio

Ricardo Fernández Ruiz – @rolo_cumbiero87