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Se busca DT

23/03/2015

Siempre vi la llegada de Lunari a Millonarios como la jugada de los directivos para volver a llevar a la hinchada al estadio tras el desastroso manejo de la armada española el año pasado. Un ex – referente del equipo por allá de los 90s al que se le ocurrió ser DT y que por su falta de estudios y experiencia resultaba una inversión barata y casi coherente al mal momento financiero del club a finales del 2014. Es que no hay otra explicación. El “mono” es un tipo buena gente, respetuoso y querido por una parcial de la hinchada…pero nada más. Se requiere de mucho tiempo para ser DT y más de un club del peso histórico como Millonarios.

Bien supo decir una y otra vez el mismo discurso el año pasado: “Este equipo no lo armé yo”. Y así, con un montón de puntos en juego, simplemente Millonarios perdió la oportunidad de volver otra vez a una fase final goleado en numerosas ocasiones. Fue un fracaso rotundo…pero claro…no fue culpa de Lunari porque “él no seleccionó el equipo”…

Y de esa forma, arribamos al 2015 con un montón de caras nuevas y con varios meses de preparación. Lo más sensato es que Millonarios luciera distinto y en realidad ha habido algunas cosas interesantes: La llegada de Vikonis ha dado seguridad en la portería Azul, Machado ha sido una buena apuesta por la lateral izquierda en posición de ataque, el trio de volantes que ha intentado montar Lunari en el medio campo ha logrado que el volumen ofensivo sea mayor y en general la confianza que ha depositado en varios de la cantera ha sido fundamental en algunos partidos. Eso ha sido lo bueno: Millonarios se armó para atacar, para ir al frente, para lastimar. A los rivales pequeños este planteamiento le ha sido devastador pero cuando el contrincante ha ofrecido resistencia el escenario ha sido otro.

El Embajador no se armó para defender. Desde arriba las cosas van mal. La presión que ejercen los delanteros es mínima, los volantes de segunda línea normalmente hacen vista, el regreso de los laterales es lentísimo y atrás el desorden abunda. Cuando no vemos a Román haciendo de centro-delantero, simplemente los espacios son tan grandes que el transitar del rival resulta fácil. No tenemos hombres verdaderamente rápidos atrás, no se ven relevos, los laterales no aportan en su labor defensiva, es casi inevitable que el portero se vuelva figura o mártir. Lamentablemente Lunari no trabajó este aspecto vital del equipo…y si lo hizo…no se ve. A las malas, ha intentado compensar esta falencia poniendo a Robayo y a Villareal pero es claro que la idea original nunca fue ésta. La preferencia del DT se inclinaba más hacia un todoterreno como Fabián Vargas. De hecho, con la salida del Ganiza Ortiz, todo indicaba que la figura de volante de marca no iba a existir en el Millonarios modelo 2015.

Y es que el problema no solo pasa por el módulo defensivo. Lunari no sabe leer los partidos, suele hacer cambios poco coherentes con la realidad del juego e insiste con dirigir al club como si fuese un hincha más.

Puede que ocurra una de esas cosas raras que a veces pasan en el futbol y este Millos despegue. Aún tiene por delante un montón de puntos. Pero si ocurre lo lógico, lo que juego a juego se evidencia en el campo, Lunari debería tener contados los días en el club. Amigo hincha, no se coma ese cuento de los procesos. Un buen técnico logra resultados con lo que tiene…que lo diga Hernán Torres que salió campeón en el primer semestre que dirigió al Embajador o Gustavo Costas con nuestro rival de patio. Es así…un buen DT no requiere largos periodos de tiempo para lograr resultados. Su mano se empieza a ver desde el comienzo.

Si las cosas mejoran, y ojalá así sea, allí estaremos para aplaudirlas y apoyarlas, pero sino, desde ya mis agradecimientos por lo poco o mucho que trajo a la Institución.

Asumo que los directivos ya deben estar analizando hojitas de vida…

@cuenbeto