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Se debía ir Torres?

06/12/2013

Propios y extraños aún no salimos del asombro con la salida de Hernán Torres del Embajador. Fue intempestiva, mal manejada y en un momento en que Millonarios requería terminar con algo de decoro la participación del semestre. Nadie finalmente ha expresado en detalle las causas que llevaron a la toma de esta decisión pero, sean las que sean, seguramente tienden a relacionarse con el fracaso futbolístico en el año 2013. Algunas podrían ser:

1)      Los resultados futbolísticos no se dieron: Millonarios perdió la Super Copa con nuestro rival de patio, arrastró quizá la peor participación en su historia de Copa Libertadores, falló en su intento por revalidar el título en el primer semestre del año, perdió la Copa Postobón y cerró el año con una desastrosa participación en los cuadrangulares finales recibiendo más de 10 goles en los últimos tres partidos. Nuestros mayores rivales nos superaron una y otra vez durante todo el año: Perdimos casi todos nuestros juegos con Nacional, a Santa Fé solo le pudimos ganar a la suplencia hace seis meses y el balance ante el Cali no fue nada favorable. Ante los equipos chicos el saldo no fue mejor…Los resultados no se dieron…y eso en un equipo grande es fundamental para revalidar a un cuerpo técnico.

2)      Mala confección de su plantilla: La responsabilidad acá es compartida entre las directivas y el cuerpo técnico. Ingenuamente se pensó que manteniendo la nómina campeona del 2012 sacaríamos adelante los objetivos del año 2013. Se asumió que la Copa Libertadores sería igual de asequible y manejable como la Sudamericana y que otra vez cabalgaríamos en la Liga Postobón. Llegó Leudo para suplir la salida de Vásquez, Zapata para ser suplente de Franco y Torres, Montero para reemplazar a Cosme y Rufai para llenar el vacío de Ramos. En conclusión…refuerzos….verdaderos refuerzos, no los hubo a pesar de la enorme cantidad de compromisos a disputar. Para el segundo semestre se intentó algo diferente trayendo a dos creativos… pero ya todos sabemos lo que allí pasó. A Millonarios le hicieron falta varias cosas: Por un lado, el equipo no se reforzó entre su línea de 4  en el fondo y su primera línea de volantes. Hernán Torres prefirió improvisar con Robayo y Leudo, sacrificó la banda izquierda, confió hasta el último momento en Ochoa por la banda derecha y los reemplazos de los habituales centrales nunca dieron la talla. En conclusión…nuestro módulo defensivo estuvo indefenso todo el año…y vaya que se notó. Fue raro el partido en que nos fuimos con el arco en ceros. Por otro lado, no hubo rotación. Si bien las lesiones ayudaron, pienso que si estas no se hubiesen dado igual habríamos disputado todos los partidos con los mismos jugadores. Básicamente Millonarios fue un equipo de 11 titulares, los mismos 5 o 6 suplentes y 10 jugadores más que poco o nada sumaron minutos en el año. Una nómina descompensada para tantos partidos…faltó gestión allí.

3)      Un equipo desgastado: Millonarios lleva año y medio jugando a lo mismo. El concebido 4-2-2-2…un módulo ofensivo que sirvió bastante bien los primeros seis meses pero que se volvió predecible, anticipable y fácilmente atajable para nuestros rivales. Hernán Torres no tuvo opciones reales, variantes en su módulo que le dieran alternativas para enfrentar adecuadamente los diferentes compromisos. Se jugó a lo mismo siempre…convirtiendo a Millonarios a un equipo que cualquier onceno podía neutralizar desde el primer minuto. En defensa, bastaba con anticipar la lentitud de Candelo y a Otálvaro, presionar las salidas de Robayo y Ramírez…y si esto no era suficiente, logrando superioridad numérica en el fondo no se corrían afujías. En la ofensiva se contaba con la mitad del campo ya que no existía presión arriba, al menos una de las bandas siempre estuvo disponible ya que los regresos eran lentos y con una diagonal al área se generaba una clara opción de Gol. Esa jugada nos la hicieron todos los equipos que enfrentamos en el año…nos costó cualquier cantidad de partidos. Los cambios de Torres solo fueron arriba. La fórmula de los tres delanteros la vimos una y otra vez…incluso recientemente vimos a 4. No recuerdo la última vez que vi algo parecido en un partido de fútbol…4 delanteros!!! Solo decirlo es increíble…estas alternativas fueron más de alguien desesperado que de un profesional que tomase decisiones con un juicio de conocimiento real, apoyadas en su experiencia, en el trabajo respaldado del día a día, del estudio de sus jugadores…de su equipo.

4)      Comunión: Se habló de crisis en el primer semestre…se volvió hablar de divisiones recientemente. Hace seis meses se dijo a la prensa que el equipo no estaba friccionado, que todos eran los mejores amigos, una familia…que las relaciones entre el DT y sus jugadores eran excelentes…en los últimos partidos volvimos a ver la manoteadera, los reproches y señalamientos en público, los fuertes regaños y las caras de pocos amigos…ese tipo de cosas nadie se las aguanta…ni en un campo de futbol, ni en una oficina, ni mucho menos en el hogar… Pareciera que los jugadores remaban para un lado y el cuerpo técnico para otro…

5)      Se perdió la confianza en Torres: Así de simple…un equipo es una empresa. La hinchada rememora las victorias de su equipo, honra una y otra vez a aquellos que trajeron alegría a la escuadra, inmortaliza, como en el caso de Torres a quienes levantan copas…se respira agradecimiento…gratitud infinita…más sin embargo…la posición de los directivos…de los grandes accionistas es otra. Como el gerente o la junta directiva de  cualquier empresa, estos viven del hoy y deben tomar las decisiones que mejor le convengan a su organización desde su punto vista: el balance a favor de Torres fue pobre…no dio los resultados esperados….y se tuvo que ir.

Personalmente creo que el reto para quien llegue será enorme. Sentarse en el banquillo del Embajador es asumir una responsabilidad para con la historia…para con una hinchada que solo quiere ver a su escuadra campeón. Pienso que un técnico extranjero es un arma de doble de filo…por allí puede traer conceptos diferentes y alternativas a nuestro viciado y desgastado futbol colombiano…por allí puede estrellarse por su desconocimiento del medio y de los jugadores que liderará, de las necesidades que este posee y de los retos que vendrá a afrontar. Cualquier cambio siempre será bueno al comienzo….ya después veremos.

Al profe Torres y al “Chusco” Sierra solo desearles lo mejor. Continuaron con el enorme proceso de recuperación iniciado en la era Paez y lo consolidaron en el segundo semestre del 2012. La historia dirá que fue el cuerpo técnico que levantó la 14…esa que tuvimos que esperar más de 20 años. Eso no se los podrá arrebatar jamás alguien.

Larga vida a ambos y hasta una próxima oportunidad!

@cuenbeto