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Se me escapa un lagrimón

08/06/2013

Hay derrotas que duelen… Que duelen mucho! Y la de hoy dolió más que ninguna porque no perdimos tres puntos… Perdimos 3 guerreros!

Leo y leo en twitter análisis casi indolentes de gente (periodistas e hinchas) que discuten si Millonarios jugó bien o mal, si sigue sin profundidad, si el planteamiento táctico fue acertado o no. Y mientras los leía no podía dejar de preguntarme si les estaba importando el dolor de los 4 atletas que se rompieron literalmente en la cancha del Atanasio Girardot!

Saben ustedes por qué oran tanto los jugadores?  Por qué cuando tiran un remate a kilómetros del arco se persignan? Por qué cuando pisan la grama besan un crucifijo?  Porque ellos si saben que entran a una cancha y es posible que salgan derecho a un hospital. Ellos no piden a Dios tres puntos; piden no salir lesionados.  Dolió tanto ver a Jorge fracturado, a Juan Esteban tirado en el suelo del dolor y a Yuber arrastrando una pierna mientras se acababa el partido, que confieso se me escapó un lagrimón!

Esas son las cosas del deporte, el riesgo es inherente, pero cuando ocurre el infortunio a todos nos duele! A Perlaza una voz de aliento para que se recupere pronto, lo mismo para Ganiza, Yuber y claro, para MacNelly también.

Lo demás casi que no resiste análisis. Qué digo del partido? Que Millonarios entró errático, nervioso tal vez. Poco a poco fue tomándole la medida al rival, y cuando estaba emparejando el trámite vino esa cascada de cosas raras (incluidas las tarjetas amarillas a Torres y Franco que el señor Gamarra se inventó)

No se qué pudo haber dicho Hernán Torres en el entretiempo con un jugador fracturado y otro con la rodilla fuera de órbita. Supongo que no había mucha concentración en ese momento.  Lo cierto es que la mala racha siguió; un gol en contra, la lesión de Yuber y un expulsado para acabar de completar el nefasto panorama. Pensé que se venía una goleada , pero  ” oh sorpresa”… Millonarios comenzó a sacar su amor propio y la casta de sus jugadores. Mayer de volante de marca, Ramirez de lateral, Erick Moreno marcando, Zapata volando de palo a palo… En fin! Mi admiración y respeto por los que resistieron semejante temporal, frente a un rival completico y con algo más que la buena suerte a su favor.

El gol de Otalvaro me hizo pensar que la hazaña se podía lograr, pero al final todo se quedó en una bonita ilusión. Gol en el último segundo y una derrota más. Inmerecida, injusta, absurda, dramática, increíble… Pero nunca vergonzosa! Ví que la pálida al final fue del equipo local, que celebró la victoria pero con la certeza de haber quedado en deuda.

Todo lo que pasó raya con lo delirante, pero pasó por y para algo.  Si es cierto que en Millonarios hay problemas internos, esta es una magnifica oportunidad para reflexionar. Si después de esto no se fortalecen como grupo, apague y vámonos! Señores jugadores, señores del cuerpo técnico: ustedes no se dan cuenta, pero cuando trabajan unidos son los mejores..!

Abrazo y no paren de alentar

Gisselle Aparicio – @gisselleapa