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¡Tan dulce como la caña…!

06/04/2014

Así resultó ser esta muy buena victoria de Millonarios frente a su clásico rival histórico, el siempre complicado Deportivo Cali. Un partido que arrancó bastante enredado, no había un claro dominador en los primeros diez minutos, es más, en 60 segundos de partido los “azucareros” metieron dos sustos de padre y señor mío, pero después no volvieron a asomar las narices por predios de Delgado.

 A partir de allí los capitalinos comenzaron a hacer su fútbol, toque corto y de primera, tránsito de balón con mucha fluidez y apertura por los costados, allí tuvo su mejor arma, Lewis Ochoa tenía guardada su mejor presentación en mucho tiempo, siempre ha sido regular y rendidor, pero hoy, fue realmente notable su trabajo. A todo señor, todo honor: y si bien en mi crónica anterior advertía que Fabián Vargas había sido el jugador con uno de los rendimientos más bajos, y con un aporte bastante irregular, pues hoy, con todo el reconocimiento del caso, debo decir que fue una de las piezas más sobresalientes de este relojito que comienza a funcionar al mejor estilo europeo.

Mayer Candelo es puro caramelo: exquisito, sutil, brillante y en empaque pequeño. Dayro parecía el toro de la caricatura de la Warner Bros, ¿lo recuerdan?, aquel que echaba humo y frotaba las patas contra la tierra, enceguecido por su propia furia porque las cosas no le salían, mientras Bugs Bunny le hacía todas las maldades. Así parecía el crédito de Chicoral, Tolima, su rostro explotaba de ansiedad, pero jamás este señor jugador bajó los brazos. Y es que los dirigidos por Lillo parecían estar jugando frontón, dele, dele, y dele…contra esa pared, pero nada, pareciera que el famoso cántaro del popular dicho, jamás se iba a romper…de hecho, así fue. Ese segundo tiempo fue un embudo completo.

Ganarle al Deportivo Cali siempre va a ser un buen termómetro para medir los niveles de rendimiento, esta vez sorprendió con un equipo joven y muy bien parado, peligroso cuando ataca. Millonarios fue el justo ganador de un partido muy disputado, logró fusionar de nuevo esas tres fuerzas naturales como el fuego, el agua y el viento; fútbol, contundencia y sacrificio, más una enorme dosis de pundonor y amor por esta camiseta, que ya nos empieza a ilusionar de nuevo con el número 15.

PD: ¿con ese camerunés, para qué el brasilero…?. Y de ñapa, una adivinanza: ¿cuál es el equipo que hace tres temporadas viene registrando la mayor asistencia de público en el FPC? Pistas: viste de azul, es de Bogotá y es ¡¡¡¡¡¡¡¡¡EL MÁS VECES CAMPEÓN!!!!!!!

 Camilo Andrés Salcedo E.